HILDEGARD KNEFF / 0,55 €
Mamarrachos - mugre. 25 y 5 dedos en 4 y en cuclillas
Y esos mamarrachos a la carrera?
Los mamarrachos apenas lisibles garabateados en el sobre. Me divierte pensar en el cartero alemán, el rubiecito ese, de unos, que... de unos veinticinco años, digamos. Y el tipo este trabaja... No? En verano todos los rubiecitos de veinticinco años trabajan, no? Bueno, pero eso no es lo que me divierte. A mi me divierte pensar en el rubiecito ( que podría no ser rubiecito, pero igual trabaja ) tratando de decodificar los mamarrachos de mi remitente "neo-berlinois", mi remitente que no viene antes del veinticinco, el que no viene antes de mi cumpleaños. Mi cumpleaños, de mis nuevos (o mis últimos) veinticinco...
haaaa! entonces por eso es que no me divierte!... a ver... si.
Ya entendimos. O mejor empecemos desde el principio. O en todo caso desde algún principio.
El veinticinco tendré veinticinco.
Y el sobre de polvo, bueno no de polvo, pero con polvo adentro, polvo alemán en todo caso, llegó antes del veinticinco. (algo así entonces como un regalo de cumpleaños) El sobre tiene una estampilla de 55 centavitos con el retrato dibujado a lápiz de una rubiecita alemana. Búsqueda en "google" y la rubiecita resulta que esta muerta. “Nació en Ulm, Alemania el 28 de diciembre de 1925. Comenzó a estudiar interpretación en su temprana adolescencia (...) De vuelta en Alemania su nombre volvería a causar sensación, pues se convirtió en la primera mujer alemana en salir desnuda en la película, 'Die sunderïng' (1951) de Willie Forst(...)". 1
Poussière. Porte du 47. Rochusstrasse 17, 50827 Kôln. 22 :32 14 juillet
Mi nuevo remitente, a diferencia de mis otros remitentes de “poussière” prefirió “limpiar” el polvo viajero con las paginas de su cuaderno de apuntes (creías que no me la había pillado?), y no “recoger” el polvo e introducirlo en el sobre, de forma que podría tener mejor una correspondencia de ‘mugre’ alemana. Un dibujo de dedos, y un pedazo de la palma de la mano, abarcando la totalidad del papelito cuadriculado. Lo imagino ‘en cuatro’ o en ‘cuclillas’ ensuciando su papelito y su mano, limpiando el suelo de la cocina ‘en cuatro’ y luego al levantarse meter su huella de mugre y de dedos en el sobre con la estampilla de la rubiecita que se desnudó por primera vez frente a las cámaras de 16 milímetros alemanas de la post-guerra.
Mi regalo para los veinticinco, mi regalo de dedos, de mugre, de rubiecita, de Alemania y de papel, de todo eso. En cuclillas y en 4.
El veinticinco tendré veinticinco.
Notas:
1 "Hildegard Knef, Biografia, filmografia y fotos"
EL CRITICON. cine clásico y actual
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